La leyenda del Conde de Saint Germain

Cortesano, aventurero, inventor, alquimista, músico y figura clave del mundo ocultista.

Cortesano, aventurero, inventor, alquimista, músico y figura clave del mundo ocultista.

Las primeras menciones históricas sobre el conde de Saint Germain se remontan al 1740, cuando se convirtió en un asistente habitual de los eventos más selectos de Viena. El conde, que entonces tendría unos treinta o cuarenta años de edad, vestía de forma muy elegante, y llevaba siempre encima una cuantiosa cantidad de diamantes, que utilizaba en vez de dinero. Estando en Austria, parece que Saint Germain fue capaz de sanar contra todo pronóstico al mariscal francés Belle Isle, que había sido herido de gravedad en Alemania. En agradecimiento, el militar se lo llevó a París, donde puso a su disposición un laboratorio muy bien equipado. Fue precisamente en esta ciudad donde empezó a forjarse la leyenda de Saint Germain. Según otras versiones, el conde de Saint Germain aparece en Francia en 1758 procedente de Holanda, Inglaterra y Alemania, países que había estado visitando en misiones políticas.

De este modo, en Chroniques De L’oeil-de-boeuf: Des Petits Appartements De La Cour Et Des Salons De Paris Sous Louis XIV, La Régence, Louis XV, Et Louis XVI, de George Touchard-Lafosse, se encuentra escrita una anécdota en la que el conde afirma ante una anciana condesa haberla conocido cuando era joven, lo que daba a entender que el conde tenía más de cien años, cuando sólo aparentaba unos cuarenta. “Yo soy muy viejo”, señaló el conde sonriendo. El “inmortal” conde de Saint Germain se convirtió de esta forma en toda una leyenda urbana de la época, y empezaron a correr todo tipo de rumores sobre él, entre ellos, que había estado presente incluso en las fiestas de las bodas de Caná. Para muchos su aspecto era de permanente y radiante juventud.

"El Conde de San Germain", escrito por Isabel Cooper-Oakley.

“El Conde de San Germain”, escrito por Isabel Cooper-Oakley.

Conozco al Conde San Germán; aquél hombre sabe transmutar el plomo en oro, y vivificando el carbón, puede crear diamantes de la mejor calidad. El Conde San Germán es bien conocido en toda la historia del mundo; su nombre sagrado nos recuerda al Egipto de los Faraones. Obviamente, San Germán actuó durante los siglos XV, XVI, XVII, y XVIII -en Europa- y todavía hasta en el siglo XIX. Yo le conozco. Acercándose el siglo veinte, desapareció de Europa y fue a dar a los Himalayas. Regresó a Europa en el año 1939, precisamente cuando se desataba la segunda guerra mundial. Yo le conozco, me entrevisté con él personalmente en una trinchera de Austria. “Hoy -me dijo- debemos trabajar de abajo hacia arriba; antes trabajábamos de arriba hacia abajo”. ¡Así es!- Regresó el gran Maestro al Tibet Oriental; allí está, allí vive, dentro de un Monasterio secreto, y regresará a Europa otra vez en año 1999. Es un hombre y tiene que regresar en esa época, porque escrito está que en tal año, habrá un acontecimiento extraordinario. Es obvio que en 1999, habrá un gran eclipse y éste traerá consecuencias tremendas. (…).

http://www.mundoparanormal.com/docs/enigmas/donde_buscar_a_saint-germain.html

http://oldcivilizations.wordpress.com/2011/07/08/%C2%BFque-misterios-esconde-el-enigmatico-conde-de-saint-germain/

http://www.luisprada.com/protected/una_biografia_de_saint_germain.htm